El error de UPyD
La nueva política: muchos triunfos y un gran fracaso
¿A qué llamamos en Ciudadanos “nueva forma de hacer política”?. Lo explicamos con muchos matices y detalles, pero, después del debate entre Rajoy y Zapatero, creo que se explica por sí mismo: 30 años de democracia española no fueron suficientes para borrar la frontera entre “los nuestros” y “los otros”. España sigue (¿ha vuelto?) a la política de “ganar o perder”.
Nunca escucharemos una frase como la de hace unos días, en el enfrentamiento Clinton – Obama: “fuimos amigos y, cuando pase la campaña, lo volveremos a ser”. Nunca la oiremos en boca de los unos ni en boca de los otros ni en la de UPyD.
Sin embargo, a pesar de los ramalazos agónicos de la vieja política, la llegada de la nueva política es inevitable. Quizás, sin tener conciencia de ello, más que teorizando, haciendo día a día. Así la España de la transición y estos 50 años de Europa (donde cada desacuerdo sólo significa que hay que seguir buscando), marcan el camino. El camino de salida del dogmatismo y la soberbia que arrasaron sangrientamente el siglo XX.
Aceptar que un mal acuerdo es mejor que un perfecto y límpido desacuerdo no es ser de convicciones blandas, es aceptar que todas las verdades son científicas, es decir que detrás de ellas vendrán otras mejores. Eso contra las convicciones totales y perfectas, ideológicas, que no son sino nuevas religiones (armas de propaganda).
Señora Díez: poder es poder más. Usted es responsable de que podamos menos, nosotros y también usted. ¿Será porque lleva demasiados años seguidos en política y, como a los miembros de esa profesión, se le han atrofiado la sensatez y el sentido común?